miércoles, 8 de octubre de 2008

Adolescente en crisis


Ok, mis conocimientos de finanzas son básicos, lo sé. Imposible que revele una gran verdad en estas líneas, asi que analistas abstenerse. Pero loco, me está movilizando mucho este asunto de la crisis económica global! Quiero tener plata para timbearla en alguna movida grosa, onda... Si tuviera dólares me recomendarían que los guarde porque está subiendo muy rápido, pero ponele: la propiedad en Estados Unidos se desvalorizó más del 50%, ¿no sería inteligente comprar algún departamentito frente al mar en Miami? Obvio que para hacer algo así y no caerte de culo tenés que tener un colchón atrás, y yo no tengo ni una frazada. Como dije, no estoy diciendo nada muy astuto, pero dale... alguien que me preste plata!

Por otro lado, está copado ver una crisis al menos desde afuera. Siempre que explota todo, acá nos revienta en la cara. Esta vez parece ser que, dentro de los perjudicados, vamos a ser de los que mejor parados van a quedar. Se sabe que cuando Estados Unidos se resfría, el mundo estornuda, pero da toda la impresión que Europa va a ser esta vez el más damnificado. Islandia, uno de los países con mejor standard de vida en el mundo, ya implementó un corralito financiero al mejor estilo Domingo Cavallo. Los ingleses están rescatando sus bancos líderes de la quiebra y hasta en Asia, que todo parece crecer como su población, están preocupados: la bolsa de Japón cayó un 9 por ciento! En Argentina, mientras tanto, el dólar sube y los que ahorran en esa moneda se frotan las manos, el valor de la propiedad se va a ajustar un poco más a la realidad del mercado, por ende los que quieren comprar o alquilar podrán discutir un poco más el precio, y hasta irse de vacaciones a Brasil, a donde el real está perdiendo terreno respecto a los verdes del Tío Sam, va a ser más barato (great)

No creo que este primer artículo vaya a tener nada que ver con los siguientes, pero es lo que me llamó la atención hoy, el día del nacimiento de este blog, denominado "random thoughts" justamente por eso. Como dije, está lejos de ser un análisis económico, pero son pensamientos que se me cruzan cuando leo el diario o veo la tele que tira cables de último momento desesperados anunciando el fin del mundo como lo conocimos hasta hoy, la peor crisis desde 1929 y demás anuncios amarillistas (o reales, vaya uno a saber).

Ok, prometo no escribir más de economía. Adiós.